El entrenador del Manuel Preciado, según informan los medios de comunicación, además de provocar a José Mourinho antes del partido que disputaba su equipo ante el Real Madrid, llamándole canalla, quiso decirle algo más al terminar el partido. De esta forma, lanzó una botella contra el autobús del mejor equipo del siglo XX y se tocó los genitales. Una triste y lamentable provocación.